D.O.H.C.

Saludos!

Queremos presentarnos para explicar qué es esto de D.O.H.C. y porque hemos procurado un espacio para poder exponerlo.

Se podría sintetizar muchísimo, simplemente diciendo “esto va de coches”, pero estaría más que incompleto. Los apasionados de los coches pueden “enamorarse” de los rasgos más puramente estéticos, así como de su parte más técnica referida como no a sus prestaciones. Pero aún hay más. Los coches pueden llegar incluso a tener personalidad, de hecho es así en los modelos que se reconocen como los más codiciados, llegando a responder incluso a una imagen, una identidad que de alguna forma su propietario quiere mostrar.

Otro gran apartado que hace especialmente atractivas a estas máquinas son sus prestaciones, y en esta ocasión cuando hablamos de prestaciones, hablamos de sensaciones. Todo apasionado de los coches (y si has seguido leyendo hasta aquí es que eres uno de ellos) sabe que tras varios años de conducción habitual cualquier persona puede llegar a adquirir un dominio del manejo que se puede asemejar a otros tipos de actividades que se pueden ejecutar incluso de una manera inconsciente o prestando poca atención. Algo así como caminar por la calle. Esto unido a las capacidades dinámicas de un coche, nos puede llegar a convertir en poco menos que un superhéroe. Con solo girar una llave, podemos recorrer distancias increíbles a velocidades totalmente inverosímiles, experimentar aceleraciones de vértigo, frenadas imposibles y describir trayectorias de una forma brutal. Y todo esto con un confort sin igual.

A propósito del confort (refiriéndonos al equipamiento y régimen de marcha), queremos dejar claro que aunque en D.O.H.C. nos declaramos fanáticos de todos los coches, tenemos que decir que sentimos debilidad por los clásicos. Siendo objetivos, el confort es la primera gran diferencia entre un gran clásico de un gran coche más contemporáneo, pero que importa el confort cuando estamos hablando de un coche con carácter deportivo. Es verdad que los clásicos podrían estar penalizados en cuanto a la eficiencia (y no siempre), pero también es verdad que el tema de la eficiencia no es algo en lo que pensemos demasiado en D.O.H.C.. Porque, ¿qué importa cuánto gasta un coche que te gusta?. Cuando pruebas un coche que te enamora el tema del consumo/mantenimiento es algo que ni siquiera se plantea  y nunca lo rechazarías por motivos que no fueran exclusivamente económicos.

Y es que si algún punto negativo tiene esta pasión es el dinero. ¿Quién no ha fantaseado con que es propietario de un garaje con sus 10 ó 12 coches de ensueño?.

Básicamente de eso trata D.O.H.C., de fantasear con una forma de vida que pocos bolsillos podrían soportar. Podríamos llamarlo “la vida que llevaría si fuera asquerosamente rico”. De todas formas hay consabidas alternativas para hacer incursiones en este tipo de vida de las que hablaremos en algún que otro artículo.

De hecho tenemos un sentimiento confuso y contradictorio aquí en D.O.H.C.. Aunque los súperdeportivos son el máximo exponente en cuanto a prestaciones, son de demasiado inaccesibles. Por eso pensamos que por mucho que soñemos con ellos, nunca llegaran a ser coches de culto. Así que como hay coches celebres de todo tipo, aquí en D.O.H.C. vamos a permitirnos el lujo ignorar bastante el sector de los súperdeportivos y desde ya admitimos que se trata de una cuestión de recelo. Como cuando te rechaza una chica guapa.

Muy bien, hasta  aquí ha sido una escueta imagen de lo que pretende representar D.O.C.H.. El propósito de este espacio es mucho más simple de explicar. Somos un grupo de personas a los que les une una pasión, los coches, y queremos exponer todas nuestras opiniones, experiencias y críticas. Compartir la magia del “giro de llave” que puede convertirnos en dioses por un momento.

D.O.H.C.

D.O.H.C.

 

Autor Luis Gutierrez

By | 2018-06-21T17:53:35+00:00 enero 23rd, 2017|Sin categorizar|0 Comments

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